viernes, 4 de diciembre de 2009

Movimiento Raeliano: Sexo, clones y alienígenas

Con algunas características propias de los movimientos religiosos, la ciencia e incluso las sectas, el movimiento raeliano sostiene que somos el resultado de los experimentos genéticos de una raza de extraterrestres enanos. Claude Vorilhon, su líder, recibió esta información directamente de un extraterrestre que lo contactó en 1973, dentro del cráter de Puy de Lassolas. Los seguidores de Vorilhon, quien además asegura que su madre lo concibió cuando fue aducida por extraterrestres, no creen en Dios, el Alma o el Infierno, pero promueven la clonación, la geniocracia y el sexo libre entre sus miembros.
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Claude Vorilhon, el personaje que encabeza el Movimiento Raeliano, nació en Vichy, en 1946. Su vida cambió el 13 de diciembre de 1973, cuando en el cráter de Puy de Lassolas, uno de los volcanes en Clermont-Ferrand, se encontró con un extraterrestre enano, del tamaño aproximado de un niño. El extraterrestre no solo lo saludó como si lo conociese de toda la vida, sino que lo invitó a subir abordo del OVNI que lo transportaba. Una vez allí, palabras más, palabras menos, le contó la verdadera historia detrás del Antiguo y el Nuevo Testamento.

La versión de este extraterrestre (perteneciente a una raza antigua llamada Elohim) sobre el origen del hombre se encuentra a mitad de camino entre una novela de Michael Crichton y el relato de un adicto a la metanfetamina. De forma muy resumida, lo que se le reveló a Vorilhon en el plato volador fue que, hace mucho tiempo, en un planeta muy lejano, unos extraterrestres semejantes a los hombres (pero más pequeñitos) aprendieron a crear vida en el laboratorio. Una parte de los habitantes del planeta se escandalizó del descubrimiento e instó a los científicos a continuar sus experimentos en algún planeta alejado. La Tierra fue el lugar elegido para que los expertos en genética Elohim (“los que vinieron del Cielo”, según la interpretación raeliana de la Biblia) crearon a los hombres (clonación mediante) “a su imagen y semejanza”. Como suele ocurrir en estos casos, sorprendidos por la agresividad de sus criaturas (parece que monstruos de Frankenstein hay en todos lados), los dejaron liberados a su suerte.


Rael junto a una seguidora: "¡mirá que blancos tengo los dientes!"
Sin embargo, la carne Elohim fue débil y algunos científicos se reprodujeron con mujeres terrestres, lo que dio origen al pueblo judío. Mientras tanto, en la otra punta de la Galaxia, un grupo Elohim opositor, que no se había beneficiado de las mieles de las terrestres y liderados por un tal Satanás, decide que el experimento en la Tierra debe llegar a su fin y les envía un “diluvio” en forma de bombas termonucleares. En un movimiento desesperado, algunos de los Elohim que se encontraban en la Tierra logran salvar a algunas de sus criaturas en la versión raeliana del Arca de Noé: una nave espacial. Después del bombardeo, los Elohim caen en la cuenta que ellos mismos habían sido creados por otra raza alienígena, y deciden dejarnos en paz. Para informarnos las buenas nuevas envían mensajeros a la Tierra, entre ellos a Moisés, Buda, Mahoma y Jesús. Este último, según la información que recibió Vorilhon, es el fruto de unión entre el jefe de los Elohim y una terrestre. Solo falta el final al estilo “Luque, soy tu padre”

Esta interpretación tan creativa -o desquiciada- de la Biblia no termina aquí. En 1945, el año de la explosión atómica de Hiroshima y del nacimiento de Vorilhon, comienza una nueva época: la del Apocalipsis, donde la verdad puede ser presentada en términos científicos, y no alegóricos. En 1974, luego de su encuentro místico-psicodélico, Vorilhon (que ya había adoptado el nombre de Rael) publica un libro llamado, modestia aparte, “El libro que dice la verdad”.

Al año siguiente, el 7 de octubre, vuelve a encontrarse con su amigo extraterrestre, quien lo convence de dar un paseo y lo lleva a conocer el planeta de los Elohim. No sabemos cuánto duró el viaje, pero por lo visto la charla durante el trayecto fue interesante. Cuando regresó, Rael tenía mucha más información. Entre otras cosas, se enteró de que su padre era en realidad el jefe supremo de los Elohim, llamado Yaveh (ahora sí: “Luque, soy tu padre”), quien embarazó a su madre mediante inseminación artificial -sistema aburrido si los hay- durante una abducción. Como al pasar, le cuentan también que de la misma manera había sido inseminada la madre de Jesús. Rebosante de la sabiduría adquirida en su viaje, Rael funda el Movimiento Raeliano en 1976. Después celebrar algunas conferencias, Rael se fue a vivir a Quebec (Canadá), lugar particularmente tolerante para con las minorías religiosas. Allí estableció su centro del Movimiento Raeliano Internacional, que en 1998 cambió su nombre al de Religión Raeliana.


Un entusiasta grupo de seguidores de Rael, en Corea.
El movimiento en sí es una organización piramidal, donde en la cima se encuentra (como habrás adivinado) Claude Vorilhon, con el cargo de Guía Planetario. En los seis niveles siguientes (Guía Obispo, Guía Sacerdote, Asistente Guía, Animador y Ayudante animador) se cuentan unos 1500 seguidores que conforman la cúpula del movimiento. En la base de la pirámide, y distribuidos por todo el mundo, hay unos 50.000 seguidores. Un grupo “interesante” es Orden de los Ángeles de Rael, creada especialmente en 1990 y conformada solo por mujeres (unas 160), que tiene como misión “atender afectiva y sexualmente a Rael y a los profetas Elohim cuando regresen a la Tierra”. Cuando uno lee esto, comienza a buscar a ET por todas partes.

El sexo es un tema muy especial entre los seguidores de este gurú. Dado que somos simples creaciones de laboratorio, no hay motivo alguno para reprimir nuestros deseos sexuales. La Religión Raeliana no solo desconfía del matrimonio, al que considera un contrato inútil, sino que estimula la máxima libertad sexual, siempre y cuando no se abuse de los demás. Los Raelianos propician la masturbación, el control de natalidad y las relaciones ocasionales.


160 fieles tienen como misión “atender afectiva y sexualmente a Rael"
La financiación del movimiento proviene de los aportes de sus seguidores y de muchos que (si bien no creen en todo este tema del OVNI, la verdad revelada, “Luque soy tu padre” y los Elohim) esperan ser clonados mediante la tecnología que este grupo maneja. De hecho, Clonaid, la empresa que ha sido noticia más de una vez por sus -supuestos- éxitos en la clonación de humanos, pertenece al movimiento. La clonación, al ser la tecnología responsable del origen del hombre según el “Evangelio según San Rael”, es una pata muy importante de la estructura de creencias de los raelianos. Tanto, que al morir se les extrae el hueso frontal a partir del cual serán regenerados como adultos sanos y vigorosos cuando, en 2035, los Elohim regresen a la Tierra.

Muchos consideran que este grupo es una secta. Técnicamente hablando tienen algunas características propias de esas agrupaciones, pero no todas, así que no pueden encasillarse como tal. Sin embargo, no deja de ser curioso (y hasta alarmante) que más de 50.000 personas puedan seguir a ciegas a un tío que dice que ET es su padre, que forma un grupo de mujeres solo para “satisfacer sus necesidades afectivas” y que, encima, les promete que en 2035 serán clonados. Aparentemente, este mundo da para todo.

Enlaces Movimiento raeliano en Wikipedia

La modelo robótica que desfilará “desnuda”

Del 23 al 29 de abril en Japón se celebra La Semana de la Moda. Y ya conocemos a nuestros simpáticos amigos orientales, ellos no festejan nada sin ponerle un poco de tecnología de punta al convite. Por eso, será durante esa semana que se presentará al mundo, de manera oficial, a la modelo robótica HRP-4C. Y no será cualquier presentación: ¡la ginoide estará desnuda! Al menos, así lo anuncian...
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Pero tampoco hay que entusiasmarse: HRP-4C no es anatómicamente correcta, así que no verás ninguno de sus imponderables robóticos. La ginoide, que desafía al Valle Inexplicable, apenas pesa 43 kilogramos y mide 1,58 centímetros. Fue creada por el Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Avanzada y es capaz de hablar, sonreír, enfadarse y hasta de sorprenderse. Más aún, y como se puede ver en el vídeo, HRP-4C es capaz de caminar como un humano.

Este “humano cibernético”, como prefieren llamarla sus creadores, fue desarrollado tanto para la industria del entretenimiento, como para cosas un poco menos frívolas. Es que al tener las mismas características de una persona, HRP-4C podría encargarse de tareas poco gratas para nosotros, como pueden ser pruebas de seguridad con coches, simulaciones de accidentes, etc. Por supuesto que para todo esto no necesita esa hermosa cara de modelo, la cual se puede sustituir por un casco al estilo Robotech (que también le queda muy bonito).


HRP-4C: Sin cara de modelo
Pero para todo eso falta, como dijo Hirohisa Hirukawa, uno de sus creadores: “Tecnológicamente todavía no ha llegado a ese nivel. Incluso en el mundo de la moda, la gente de la industria nos ha dicho que ella es bastante baja y con una figura ordinaria.” Menos mal que HRP-4C es un robot, sino ese comentario hubiese dejado una gran huella en su autoestima…

¿Quieres una ginoide como esclava sexual? Al momento HRP-4C no está a la venta, pero su valor rondará los 160.000 euros (sin carita de modelo). ¿Muy caro para tu bolsillo? Pues, tal vez puedas conseguir a la maestra robótica por la mitad del valor de HRP-4C y, de paso, cumples una fantasía

Robots programados para amar

Si hay algo que sobra es literatura y cine donde los robots se vuelven en contra de sus creadores. Es probablemente el escenario futurista más popular, pero aunque haya personas que quieran utilizarlos para la guerra, hay otros que quieren utilizarlos para el sentimiento más noble de todos… el amor. Kenji es un robot programado para emular emociones humanas tales como el amor y, aunque al principio todo parecía ir acorde al plan, en poco tiempo se dieron cuenta lo malo que puede ser amar en demasía.
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Kenji demuestra que mucho amor no siempre es bueno.Siempre hablamos y bromeamos (y no tanto) sobre cuando los robots, que construimos con nuestras grasosas y humanas manos, se levanten contra nosotros y nos declaren la guerra. Pero nunca hablamos de cuando estos mismos robots nos apoyen y hasta nos amen. Eso es lo que estuvieron haciendo en el Centro de Investigación Robótica Akimu, pero al parecer tampoco salió tan bien como lo esperaban.

Kenji es un robot humanoide de tercera generación programado para emular de manera convincente emociones humanas. Luego de varias pruebas afirmaron que Kenji era capaz de demostrar amor y el Dr. Akito Takahashi, principal investigador del proyecto dijo: “Inicialmente estábamos muy complacidos de ver una porción de nuestra alma vivir en esta ‘máquina’”.

De todas maneras lo que parecía ir viento en popa terminó en sucesos inesperados. Kenji formaba parte de un experimento de varios robots que tenían instalado un software genérico diseñado para reaccionar emocionalmente a estimulaciones externas. La primera demostración de amor la hizo con una muñeca a la que se pasaba abrazado durante horas. Luego hacía simples e insistentes consultas sobre el paradero de la muñeca en caso de no verla.


¿El amor robótico puede llegar a ser peligroso?Hasta aquí todo bien, el robot respondía como los investigadores esperaban. Sin embargo, a medida que avanzaban los meses y el programa aprendía ciertas cosas, llegó un punto donde el amor se tornó tan intenso, que terminó siendo una complicación. La prueba más clara fue con una joven interna que pasó muchas horas con Kenji probando sus sistemas y cargando nuevas rutinas. A la hora de irse de la habitación, el robot no la dejaba salir y utilizaba su pesado cuerpo para cubrirle la salida y abrazarla repetidas veces. La muchacha se vio obligada a llamar a dos miembros del equipo para que lo desactiven temporalmente.

Según el Dr. Takahashi “A pesar de nuestro entusiasmo, es claro que los impulsos y comportamientos de Kenji no son enteramente racionales o genuinos.” También afirmó que es posible que Kenji deje de funcionar, pero se ve optimista que otros triunfarán donde Kenji falló.

Ahora nos preguntamos… ¿acaso en el humano el amor negado no lleva a los celos y los celos (generalmente) a la violencia irracional o al capricho? Al parecer el robot se está comportando como lo haría cualquier humano perdidamente enamorado.

¿Te casarías con un robot?

Además de los impresionantes avances tecnológicos, haría falta un gran giro en la mentalidad de la sociedad. Pero algunos aventuran que en poco más de 40 años la legislación permitirá el casamiento entre humanos y robots ¿Tú lo harías? ¿te interesa?
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Para David Levy, investigador de inteligencia artificial en la Universidad de Maastricht (Holanda), el estado de Massahussetts será el primero en permitir el casamiento de humanos y robots, para el año 2050

¿En qué se basa para decir eso? En que ese estado ha sido siempre el más liberal dentro de una cultura liberal como la norteamericana, y como prueba de ello cita que ese fue el primer estado que permitió en EEUU el casamiento entre personas de distinta raza, o entre personas del mismo sexo. Además, hay radicados en ese estado grandes centros de desarrollo tecnológico, como el MIT.

Estas afirmaciones han causado un gran revuelo en la comunidad científica mundial, pero analizando las cosas detenidamente podemos ver que la situación puede cambiar muy pronto.

Por empezar, los avances tecnológicos son cada vez mas vertiginosos, por lo que hoy muchas cosas que vemos como normales nos hubieran parecido de ciencia ficción hace apenas 20 años.

Algo tan sencillo como navegar la web solo comenzó a ser algo común y globalizado hace apenas 11 o 12 años, así que mira cuantas cosas pueden cambiar. ¿Alguna vez imaginaste que un robot podría oficiar la ceremonia de tu casamiento? En Corea ya ha sucedido.

De modo que desde el punto de vista tecnológico está claro que los robots son cada vez más reales estéticamente, y más inteligentes y capaces de interactuar. Y cuando comentamos la posibilidad real de tener sexo con robots habrás visto reacciones de lo más variadas.

Por ello lo primero que debería cambiar para que los humanos podamos casarnos con un robot será la mentalidad. En primer lugar, la de los legisladores y luego la de todos los que conformamos la sociedad.

Entonces, tal como lo plantea Levy, habría que ver si un humano es capaz de enamorarse de un robot. Levy asegura que sí, y para ello enumera algunos de los factores que inciden para que un ser humano se enamore. En primer lugar, la similitud en personalidad y en cultura general. Algo que es fácilmente programable.

Otra razón para el enamoramiento es el saber que el otro te quiere o te adora, algo también muy fácilmente programable en un robot. Por ello, tanto Levy como Henrik Christensen, fundador de la Red de Investigación de Robótica Europea, los humanos podríamos llegar a enamorarnos de un robot. Y si nos enamoramos, la pregunta es porque no podriamos casarnos...

Por ello en esto entran a jugar otros factores, como la ética o la razón. Si estás enamorado de tu coche ¿Te casarías con el? Muchos argumentarán que no se puede, porque el auto no tiene consciencia, ni es posible interactuar demasiado con el. ¿Y si amas a tu mascota? Ahora el argumento anterior no tiene sustento, puesto que puedes interactuar con ella.

De modo que la discusión es mucho más amplia, y debe ser evaluada junto con varios aspectos. En primer lugar habría que ver la utilidad real de un casamiento entre humanos y robots. Para Levy, ello podría ayudar a la felicidad de una minoría que en la actualidad no ha logrado formalizar.

Ya sea por lo difícil de su caracter, o porque son tímidas, o porque sencillamente son feas, algunas personas lo tienen realmente difícil para encontrar a su media naranja. Y Levy argumenta que ayudar a esa minoría (o no tanto) mejoraría la calidad de vida de la sociedad en general.

Pero habría que estar muy atentos a ciertos aspectos como la salud mental de quienes se casen con un robot. Todos hemos sufrido alguna vez la muerte de un ser querido, ya sea familiar, o amigo, y ya sabemos que es un duro momento. Pero supongamos que te casas con un robot, y este deja de funcionar ¿Cómo serían el duelo y el dolor en ese caso? ¿Y el respeto por los sentimientos de los robots? También es un aspecto importante, porque algunos ya son capaces de sentir, y de expresarlo.

Otro argumento de Levy, compartido por Christensen) es que habiendo robots con los cuales poder tener sexo ayudaría a reducir enormemente la pedofilia y la prostitución infantil. Aunque Christensen deja abierta la puerta para futuras investigaciones que puedan demostrar si realmente los pedófilos dejarían de serlo si pudieran tener sexo con robots niños.

También habría que considerar otros aspectos como los legales, y si el contar con un robot sexual puede ser considerado adulterio. Y eso es algo que seguramente abrirá un gran debate ético y legal.

Como ves, hay veces que la tecnología ya está disponible pero su uso genera debates, la gran mayoría de ellos sumamente válidos y atendibles. Después de leer todo esto, ¿Tu te casarías con un robot?

Intel anuncia implantes cerebrales para 2020

En Pittsburg, Intel Corporation está trabajando seriamente en el desarrollo de implantes cerebrales que les permitan a las personas navegar por Internet, controlar pequeños gadgets y otras acciones concretas que hasta hace pocos años podrían haber sido consideradas como ilógicas e impropias de un ser humano. A pesar de los variados y valiosos implantes que ayudan a muchas personas alrededor del mundo a escuchar mejor o a ver mejor, ¿tú crees que llegará el momento en que con la mente podamos navegar por la Web u operar con facilidad la flamante telefonía móvil sin necesidad de utilizar ninguno de nuestros sentidos?
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El sueño de controlar todo tipo de dispositivos electrónicos que se encuentren a nuestro alrededor es materia de estudio por parte de Intel Corporation, que estima que para el año 2020 ya existirán personas con implantes cerebrales que serán capaces de operar dispositivos tales como teléfonos inteligentes, reproductores de música y hasta sistemas mecánicos elementales.


Intel pretende ingresar a este mercado para 2020
Los científicos están convencidos de que los consumidores se adaptarán rápida y fácilmente a este nuevo concepto así como también estarán muy deseosos de que ese día llegue cuanto antes a sus vidas. De hecho, afirman que ansían la libertad de poder trabajar sin necesidad de un teclado, de un ratón o de cualquier mando a distancia del que tengan que depender para interactuar con el mundo digital. A pesar de que aún queda mucho camino por recorrer y muchos puntos por aclarar en este tema, es bien sabido que Intel ya ha estado haciendo exploraciones en el campo del fMRI (functional Magnetic Resonance Imaging) tratando de buscar coincidencias entre patrones cerebrales que puedan coordinar pensamientos afines entre sí. Y así, muchos otros centros de investigación han logrado pequeños avances en la materia. Toyota, por su parte, ha realizado hace poco tiempo demostraciones con sillas de ruedas movilizadas por ondas cerebrales, mientras que en la Universidad de UTA los científicos están perfeccionando transmisores inalámbricos que permiten que el cerebro de un mono pueda controlar un brazo robótico.


functional Magnetic Resonance Imaging
Miguel Nicolelis, profesor de neurobiología de la Universidad de Duke y uno de los principales impulsores del proyecto, dijo que los investigadores esperan que su labor resulte útil para ayudar a las personas con deficiencias motoras a que puedan volver a caminar. Un mes antes, un científico de la Universidad de Arizona, informó que había logrado construir un robot que podía ser guiado por el cerebro y los ojos de una polilla. Charles Higgins, un profesor asociado en la universidad, predijo que en 10 a 15 años la gente va a utilizar y familiarizarse con equipos "híbridos" que sean capaces de conjugar una combinación de tecnología electrónica y de tejidos orgánicos vivos.

La idea de avanzar hacia horizontes auxiliares de personas que poseen sus capacidades físicas alteradas es una línea que no dejará de trazarse mientras exista una persona con cualquier grado de minusvalía y/o imposibilidad de manifestarse en plenitud. Por ahora, la ciencia está aún muy lejos de obtener una interfaz de comunicación efectiva con el cerebro humano. Pero si ya está logrando transformar las ondas y señales recuperadas desde nuestra mente en acciones concretas, no existe razón para pensar que no sería posible la creación de un mundo virtual con un amplio espectro de actividad ligada a las ondas cerebrales.


Las personas con dificultades motrices serán las primeras beneficiadas
El vicepresidente de investigación de Intel, Andrew Chien, expresando su opinión sobre el tema, aseguró que la gente jamás imaginó hace 20 años que estaría llevando consigo un ordenador y que éste tendría dimensiones tan reducidas que sería capaz de guardarse en un bolso de mano. “Yo no quiero eso. Yo no necesito eso y no creo que eso algún día suceda”, habrían asegurado entonces. Hoy, la gente que transporta y utiliza ordenadores portátiles constituye una marea creciente, imposible de detener. De hecho, la movilidad y la accesibilidad desde cualquier punto son los conceptos fundamentales que rigen la tendencia a futuro de las comunicaciones interpersonales. Y el público acompaña a las empresas que viajan en esa dirección. Las interfaces de usuario de mayor aceptación en el mercado giran en torno a conceptos tales como la intuición, la utilización de materias orgánicas en su desarrollo y el compromiso que adoptan los fabricantes en torno a la preservación del medio ambiente.

Los desarrolladores de Intel aseguran que si se puede llegar al punto de detectar con precisión ciertas palabras específicas y las reacciones que provocan en el cerebro, se estará a un pequeño paso de aplicar la ingeniería inversa de estimular el cerebro para lograr que emita las órdenes necesarias que una interfaz requiera para escribir. Además, comentaron que cada avance que van sumando ayudará a desarrollar microprocesadores más eficientes. “Si podemos ver cómo lo hace el cerebro, entonces podemos ayudar a construir ordenadores más inteligentes”.

martes, 6 de octubre de 2009

Diseñan robots inteligentes con cuerpos casi humanos

Están programados para adaptarse a distintas situaciones
Aprenden de su propia experiencia y reaccionan ante los movimientos y expresiones de su interlocutor
Algunos tienen formas de animales
GABRIELA ALLMIKismet mira directo a los ojos de Cynthia Breazeal, su mamá. Es un robot tierno y sentimental. Su rostro no puede disimular sus emociones. Reacciona ante los movimientos de esta investigadora del laboratorio de Inteligencia Artificial del Massachusetts Institute of Technology (MIT).Este compendio de metal, cables y chips inteligentes abre los ojos como dos platos, levanta las cejas y mueve la boca como esos dibujitos animados que tiemblan de miedo. Eso es lo que le pasa a Kismet cuando Cynthia agita velozmente un resorte enorme de plástico naranja con el que suelen jugar. Kismet le hace una caída de ojos a su madre y entrenadora. Y le comunica que está cansado. Sensible como él solo, si se lo sobreestimula, Kismet se estresa. Necesita echarse una siesta para reponer energías. Una vez que descansa y sus circuitos se equilibran, ya está listo para volver a la carga.En este laboratorio pude construir robots con habilidades sensoriales y grados de libertad similares a los animales -cuenta Breazeal-. Kismet está programado para adaptarse a ambientes diversos y reaccionar frente a estímulos visuales (como el rostro de su interlocutor o un juguete). Mi software está inspirado en el cerebro y el sistema nervioso central de animales.Antes de concebir a Kismet, Breazeal probó suerte con criaturas artificiales menos sofisticadas y de inteligencia menos desarrollada. Así nació Attila, una araña cibernética que exhibió sus habilidades en una exposición del Museo Smithsoniano del Aire y el Espacio.Kismet es un robot bebé. Una criatura que aprende de su propia experiencia. Fue diseñado para crecer de la mano de su creadora: La idea era imitar la relación entre madre e hijo, explica Breazeal. Así como los adultos ocupan un rol activo en el desarrollo de los chicos, Cynthia se ocupa de que Kismet crezca poco a poco y día tras día. Este robot con orejas puntiagudas y ojos saltones es parte de un megaproyecto desarrollado por un equipo de ingenieros, psicólogos y expertos en informática del MIT. Su objetivo es investigar la inteligencia humana y sus aplicaciones técnicas. Para eso crean estos aparatos con forma humana. O por lo pronto con cabeza. De hecho, Kismet es sólo un rostro sesudo que se da vuelta si detecta que Cynthia entra en su cuarto. Sonríe, se asusta, se sorprende.El punto de partida de Breazeal es cómo se comunican los niños hasta los 6 meses, lo que se conoce como protolenguaje. Mi intención es que Kismet aprenda este tipo de lenguaje, gracias al contacto con su cuidador. Que pueda expresar sus necesidades, comenta Breazeal. Este objetivo es parte del interés personal de la investigadora por crear máquinas con inteligencia social capaces de interactuar con seres humanos de una manera natural.Según el ingeniero Raimundo D Aquila, director del Laboratorio de Inteligencia Artificial del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) el gran paso del proyecto del MIT es, justamente, que las criaturas artificiales aprendan como lo hace un ser humano. Pienso que ese es el camino. Imitar la inteligencia humana.¿Por qué la forma humana? Los autores de este proyecto aseguran que la razón no es caprichosa. Lejos de pretender emulaciones superficiales, mi tesis es que un robot artificial debe lucir como un ser humano para que pueda interactuar con ellos de igual a igual, dice Brooks, profesor de Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación, y director del Laboratorio de Inteligencia Artificial del MIT.Y D Aquila coincide con Brooks: Si la naturaleza hizo al hombre de determinada manera es porque esa figura permite resolver problemas. Esta es una forma muy adecuada a nuestro medio ambiente. Y predice: Los humanoides tendrán un lugar importante en el siglo que viene.Aunque todavía les falta recorrer un largo camino para moverse, pensar y sentir como Los Supersónicos, esos dibujitos animados que hicieron furor en los años 60, los robots que está dando a luz el laboratorio bostoniano conforman una familia cibernética. El hermano mayor de Kismet ya es casi un adolescente. Cog también fue diseñado para aprender con dedicación y tiempo, como las personas. Pero su torso está más desarrollado.Todos los sentidosCualquiera podría considerar que Cog es una colección de sensores y chips que trata de imitar la dinámica sensorial y motriz del cuerpo humano -dice Brooks, orgulloso de su retoño-. Excepto por las piernas y por una espina dorsal más flexible, un mayor grado de libertad motora en el tronco, la cabeza y los brazos; el resto está ahí. Vista tiene, a través de videocámaras. Oído y tacto están en pleno proyecto. El sistema propioceptivo (relacionado con la conciencia que tiene el robot de sus propias articulaciones) ya está terminado. El sistema vestibular (regula el equilibrio) también está cerca de su último capítulo. Las manos se están creando en este preciso momento. Y una tecnología de vocalización está en proceso.Tal vez cuando Cog y Kismet sean grandes se ocupen de cuidar y entretener -como niñeros- a los hijos de Cynthia y de Rodney y les devuelvan el favor.COLABORO VANESA MOLINUEVO

Descubren la primera pista que relaciona inteligencia y curiosidad

Unos investigadores descubren la primera pista que relaciona inteligencia y curiosidad. El hallazgo podría dar lugar a fármacos que mejoraran el aprendizaje.
17 Sep 2009 NEOFRONTERAS.COM

�Se puede ser inteligente y carecer de curiosidad por lo que a uno le rodea? Los niños más inteligentes suelen ser los más preguntones, así que el sentido común nos dice que la respuesta a la pregunta es no; pero, ¿qué convierte a una persona en inteligente?, ¿una condición previa cuasi-innata que además aumenta la curiosidad o los conocimientos adquiridos por tener una gran curiosidad? Da la impresión que la inteligencia y la necesidad o voluntad por conocer están ligadas.
No sabemos muy bien lo que es la inteligencia, o quizás no la sabemos definir bien. Lo que sí sabemos inmediatamente es si nuestro interlocutor es o no es una persona inteligente. Se han propuesto sistemas para medir la inteligencia, como el famoso CI, aunque siempre ha habido polémica sobre si medimos o no realmente la inteligencia con él o si simplemente medimos la capacidad de superar los test de inteligencia. Y es que la inteligencia es un asunto bastante complejo y espinoso desde la corrección política. Algunos aspectos de ella sí se pueden medir bien, incluso para animales de laboratorio, como la capacidad de orientación espacial, la memoria, etc. Al parecer incluso se puede medir la curiosidad.
Ahora científicos de la Universidad de Toronto y del Hospital Monte Sinaí han descubierto un enlace molecular que liga algunas capacidades cognitivas y la curiosidad. Esto puede que dé lugar en el futuro a fármacos que mejoren el aprendizaje en humanos.
En el artículo publicado el pasado día 10 en la revista Neuron, John Roder y Bechara Saab explican el estudio con el que analizaron la interacción de dos proteínas en una pequeña región del cerebro denominada circunvolución dentada. Esta región forma parte del hipocampo (trozo del cerebro que juega un papel importante en la memoria a largo plazo y en la orientación espacial) y que estaba relativamente inexplorada en el pasado.
En el estudio se aumentó en una vez y media la presencia de la proteína NCS-1 (sensor de calcio neuronal en sus siglas en inglés) en la circunvolución dentada de ratones de laboratorio. NCS-1 es conocida por afectar a la memoria de gusanos en pruebas de laboratorio y de estar relacionada con la esquizofrenia y el desorden bipolar en humanos. Esta modesta sobreexpresión incrementó la habilidad de las neuronas para comunicarse entre sí y proporcionó a los ratones una memoria superior en tareas complejas. También aumentó significativamente el comportamiento exploratorios de los ratones, es decir, incrementó su curiosidad.
Como el aumento del comportamiento exploratorio se dio solamente en un ambiente controlado y seguro, es decir, que los ratones no tenían mayor necesidad exploratoria ni se sentían más amenazados que los ratones sin tratar, Rober y Saab creen que han descubierto una región del cerebro que genera curiosidad y un modelo de cómo la actividad cerebral lleva a la curiosidad.
Los investigadores descubrieron además que tanto la curiosidad como la memoria espacial se vieron disminuidas cuando se administró a los ratones un fármaco que evita que la NCS-1 se una a los receptores tipo II de la dopamina (el blanco típico para los antipsicóticos) en la circunvolución dentada. Este fármaco es supuestamente benigno y fue desarrollado en el hospital Monte Sinaí.
Según Saab ahora que ya se sabe que algunas moléculas y regiones cerebrales que controlan el aprendizaje y la memoria, además controlan la curiosidad. Según él se podría ir al laboratorio y diseñar un fármaco que mejorase las capacidades cognitivas humanas, lo que constituiría un beneficio en el futuro.
De momento se puede usar ya este nuevo hallazgo para investigar si la curiosidad está relacionada con la inteligencia o viceversa.
Desde aquí sólo añadir que los lectores de esta web parecen tener curiosidad por el mundo, así que deben de ser inteligentes.