www.saludyciencias.com.ar / NB) Un trabajo llevado a cabo por científicos del Centro de de Nutrición Humana durante el envejecimiento (HNRCA, sus siglas en inglés) de la Universidad Tufts, uno de los centros de investigación más importantes del mundo en la especialidad, han elaborado una lista de los principales alimentos que, comidos de manera regular, no sólo evitan la natural pérdida de memoria que suele acelerarse notablemente pasados los 40, sino que, a mayores edades, provocan una recuperación de la memoria perdida
James Joseph, investigador del laboratorio de Neurociencia del HNRCA es terminante al afirmar que frutas, verduras de hoja, semillas, nueces y cereales , además de algunas vísceras vacunas específicas contienen compuestos perfectamente identificados en composición y función que mejoran la comunicación entre las neuronas (células nerviosas).
En esta parte del hemisferio, más precisamente en San Pablo, Brasil, las investigaciones potencian la afirmación de Joseph. Un equipo de neurólogos liderado por Cícero Galli Coimbra, de la Universidad Federal de San Paulo, demostró que aumentar progresivamente el consumo de alimentos ricos en vitamina B2 (riboflavina) generó mejoras notables en un 90% de los casos en las funciones motoras deterioradas por el Mal de parkinson. En tal sentido, podría decirse que el campeón en contenido de vitamina B2 es la carne de hígado , con 2,6 mg cada 100 gramos de alimento. Le siguen, muy lejos, el queso roquefort y las almendras (0,67 y 0,41 mg respectivamente).
Mencionar el Parkinson no es casual, debido a que se trata de un ejemplo extremo de cómo el deterioro en la estructura y función de las neuronas de traduce en una enfermedad grave. El mecanismo por el cual se pierde la memoria sigue ciertos paralelismos con tal deterioro, por lo que las sustancias activas que mejoran esa dolencia, mejorarán y recuperarán la memoria.
Dieta para la memoria
Un ranking de alimentos que apuntan directamente a mejorar las neuronas, y por ende la memoria deberá estar encabezado, sin duda alguna, por nutrientes ricos en colina, la vedette de las neurociencias. Se trata de un aminoácido que el cuerpo requiere en muy pequeñas cantidades, pero cuya falta o entrada insuficiente genera serios problemas neuronales. La colina constituye la materia prima de la acetilcolina, el neurotransmisor más importante del sistema nervioso, algo así como la materia de la que están hechas las ideas, los pensamientos y los recuerdos.
Bien, la colina se encuentra en exceso en la yema de huevo , aunque germen de trigo y peces grasos como el salmón también la contienen, aunque en concentraciones menores.
La segunda línea de alimentos para la memoria nada. Es decir, nadan hasta que se transforman en alimentos: atún, anchoa, sardina, arenque y caballa, poseen ácidos grasos omega 3 en altísimas concentraciones. Esto no es novedad; sí lo es que un trabajo de la Universidad Laval de Canadá demostró que los omega 3 protegen a las neuronas contra la letal acción de los radicales libres, principales responsables del proceso conocido como envejecimiento. Y entre esos ácidos grasos se destaca el DHA (ácido docosahexaenóico) que, según Ernst Schaefer, de HNRCA es el encargado de mantener armadas las membranas de las neuronas, favoreciendo el flujo de información entre ellas.
La manzana , una de las frutas más conocidas por la humanidad, tiene como efecto principal el de mejorar la memoria y las funciones cerebrales. La manzana posee fisetina, un fitoquímico que estimula la memoria, aunque no se sabe bien el mecanismo bioquímico de tal efecto, científicamente comprobado por Pamela Mahler, investigadora en neurociencias del Instituto Salk de Estados Unidos. Otros vegetales en los que se encontró fisetina son las uvas, las frutillas, kiwis y duraznos, así como en espinaca y cebollas.
Los vegetales de hojas verde oscuro forman parte de este seleccionado contra el olvido: brócolis y espinaca son riquísimos (especialmente los primeros) en poseer numerosos principios fitomedicinales comprobados. Ero especialmente en lo que hace a la memoria, su contenido en ácido fólico , la vitamina del complejo B cuya falta durante el desarrollo embrionario anula el crecimiento del sistema nervioso. Pero el ácido fólico sigue siendo vital en la otra punta de la vida, al funcionar como un desempañador de los recuerdos, favoreciendo el desempeño cognitivo en personas con problemas de memoria.
Y la lista debe completarse con:nueces, alcauciles, espárragos y muy especialmente cereales integrales (con fitoquímicos indispensables para el salto del impulso nervioso entre una neurona y otra).
Finalmente, la nutricionista Maria Claudia Ortolani, do Grupo de Nutrición Humana de San Pablo, pondera los últimos descubrimientos realizados sobre el aceite de oliva extra virgen, riquísimo en ácidos grasos monoinsaturados, integrantes de la mielina (envoltura de las neuronas) y dos muy efectivos antioxidantes: los polifenoles y la vitamina E; ambos son un verdadero escudo para proteger a la memoria de la acción amnésica de los radicales libres.
Ahora lo sabe: una dieta no sólo es útil para mantener el cuerpo en forma. Eligiendo los alimentos adecuados, también se puede ejercitar y fortalecer la memoria
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jueves, 10 de septiembre de 2009
martes, 8 de septiembre de 2009
Píldora para aumentar la memoria
Imaginemos una criatura capaz de recordar hasta el más mínimo detalle de su pasado. Como Funes el memorioso, algunas de las ratas del laboratorio del doctor Zafaruddin Khan, de la Universidad de Málaga, han multiplicado por mil su memoria gracias a la utilización de una proteína que podría estar en la clave de la creación de recuerdos.
En concreto, mientras un animal normal no recuerda un objeto una vez transcurridos más de 45 minutos, las ratas del doctor Khan son capaces de retener el recuerdo durante más de seis meses.
La clave está en una proteína denominada RGS14 que interviene directamente en el proceso de sinapsis, y en la que el doctor Khan y su equipo llevan trabajando en los últimos tres años. Según el profesor, esta proteína tiene la capacidad de actuar como un regulador de la información que intercambian las células. “Es como si fuera el portero de una discoteca”, explica, “determina el nivel de ruido que pasa entre las neuronas”.
El experimento de las ratas
Después de realizar numerosas pruebas en cultivos celulares, y comprobar su papel en la conexión entre las neuronas, se pasó a la fase de experimentación con animales. Pero, ¿cómo se mide la memoria de una rata de laboratorio?
“Una característica de las ratas”, explica Khan, “es que siempre se acercan a explorar un objeto si lo ven por primera vez, y lo ignoran si ya lo han visto antes”. De esta forma, se muestran series de objetos a los roedores: si es repetido, y aún lo recuerdan, lo ignoran por completo. Cuando el objeto es nuevo, o lo han olvidado, las ratas vuelven a acercarse para olfatearlo.
Durante los experimentos, las animales que no habían sido sometidos al tratamiento volvían a explorar un objeto ya mostrado al cabo de 45 minutos. Las ratas con la proteína RGS14 siguieron reconociendo el objeto durante 24 semanas.
Memoria suprahumana
El equipo del doctor Khan está convencido de que esta proteína podría utilizarse para desarrollar un medicamento que potencie la memoria humana. Para ello esperan comenzar las pruebas con primates en un año y calculan que podría probarse en personas en “unos cinco años”.
Un tratamiento con RGS14 podría ser muy útil en pacientes con demencias, especialmente ancianos con problemas de memoria, aunque ante enfermedades como el Alzheimer, tan solo podría servir para paliar los primeros síntomas. La proteína en sí misma, aclara el doctor, “no podría detener el proceso neurodegenerativo”.
¿Ciencia ficción o realidad?
Para Khan, la posibilidad de que los humanos multipliquemos nuestra capacidad para recordar en un futuro próximo está al alcance de la mano. Sin embargo, algunos estudios neurológicos determinan que el olvido es un proceso necesario para que el cerebro funcione correctamente. Este aspecto no preocupa a Khan de cara al futuro porque, según asegura, “todavía queda suficiente espacio en nuestro disco duro”.
Y el hecho de no poder olvidar, ¿podría convertirse en una pesadilla? El doctor Khan también se muestra confiado en que no será así, pero adelanta que ya están trabajando en el proceso inverso: el de estimular el cerebro para borrar recuerdos.
“En este caso”, explica, “estaríamos hablando de una sustancia que ayude a una persona a quitar la memoria que no quiere tener”. La posible aplicación de este hallazgo, matiza, estaría dirigida a personas que “han sufrido fuertes traumas” y no consiguen superarlo por las vías habituales. Aunque esta píldora para borrar recuerdos, explica, está en una fase muy incipiente
En concreto, mientras un animal normal no recuerda un objeto una vez transcurridos más de 45 minutos, las ratas del doctor Khan son capaces de retener el recuerdo durante más de seis meses.
La clave está en una proteína denominada RGS14 que interviene directamente en el proceso de sinapsis, y en la que el doctor Khan y su equipo llevan trabajando en los últimos tres años. Según el profesor, esta proteína tiene la capacidad de actuar como un regulador de la información que intercambian las células. “Es como si fuera el portero de una discoteca”, explica, “determina el nivel de ruido que pasa entre las neuronas”.
El experimento de las ratas
Después de realizar numerosas pruebas en cultivos celulares, y comprobar su papel en la conexión entre las neuronas, se pasó a la fase de experimentación con animales. Pero, ¿cómo se mide la memoria de una rata de laboratorio?
“Una característica de las ratas”, explica Khan, “es que siempre se acercan a explorar un objeto si lo ven por primera vez, y lo ignoran si ya lo han visto antes”. De esta forma, se muestran series de objetos a los roedores: si es repetido, y aún lo recuerdan, lo ignoran por completo. Cuando el objeto es nuevo, o lo han olvidado, las ratas vuelven a acercarse para olfatearlo.
Durante los experimentos, las animales que no habían sido sometidos al tratamiento volvían a explorar un objeto ya mostrado al cabo de 45 minutos. Las ratas con la proteína RGS14 siguieron reconociendo el objeto durante 24 semanas.
Memoria suprahumana
El equipo del doctor Khan está convencido de que esta proteína podría utilizarse para desarrollar un medicamento que potencie la memoria humana. Para ello esperan comenzar las pruebas con primates en un año y calculan que podría probarse en personas en “unos cinco años”.
Un tratamiento con RGS14 podría ser muy útil en pacientes con demencias, especialmente ancianos con problemas de memoria, aunque ante enfermedades como el Alzheimer, tan solo podría servir para paliar los primeros síntomas. La proteína en sí misma, aclara el doctor, “no podría detener el proceso neurodegenerativo”.
¿Ciencia ficción o realidad?
Para Khan, la posibilidad de que los humanos multipliquemos nuestra capacidad para recordar en un futuro próximo está al alcance de la mano. Sin embargo, algunos estudios neurológicos determinan que el olvido es un proceso necesario para que el cerebro funcione correctamente. Este aspecto no preocupa a Khan de cara al futuro porque, según asegura, “todavía queda suficiente espacio en nuestro disco duro”.
Y el hecho de no poder olvidar, ¿podría convertirse en una pesadilla? El doctor Khan también se muestra confiado en que no será así, pero adelanta que ya están trabajando en el proceso inverso: el de estimular el cerebro para borrar recuerdos.
“En este caso”, explica, “estaríamos hablando de una sustancia que ayude a una persona a quitar la memoria que no quiere tener”. La posible aplicación de este hallazgo, matiza, estaría dirigida a personas que “han sufrido fuertes traumas” y no consiguen superarlo por las vías habituales. Aunque esta píldora para borrar recuerdos, explica, está en una fase muy incipiente
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